30.9.07

Hasta pena ajena me dio... y eso ya está cabrón!

Durante la semana hubieron varios momentos en que me hicieron sentir pena ajenan y quien me conoce sabe que es muy pero muy difìcil lograrlo, pero nada como mi llamada con el macho alfa...jajajajaja, nooooooo....patético el asunto!!!..luego posteare algo al respecto.



20.9.07

-Solitudine-


Estamos solos, lo sabemos, lo saben y se encargan de hacernos saber que ya lo han notado. El escuchar el teléfono timbrar hace que se nos encrespe la piel, pues entendemos que una vez más tratarán de validar su fuerza y superioridad sobre nosotros. Entendemos que no podemos hacer mucho y, sinceramente, ya no oponemos mucha resistencia. Es como una forma, indirecta, de aceptar nuestra derrota. Se nos nota en los ojos, en las sonrisas fingidas que ponemos una y otra vez cuando hacen algún comentario mordaz con intención de recordarnos de que estamos subyugados, que nos tienen a sus expensas y pueden hacer lo que quieran por un período de tiempo relativamente largo.

Después de que se van, solos, nos vemos el uno al otro y no emitimos palabra alguna. La mirada lo dice, lo expresa todo. Ni siquiera podemos reclamarnos algo, sonaría estúpido, vacío, sin sentido alguno. Sólo nos vemos, el uno frente al otro, y nos damos ánimos, como si los dos expresáramos; ya se fueron, no te preocupes, lo peor ya pasó y mañana otro día será.

Acto seguido abrimos las cosas y tratamos de esbozar algo, de intentar realizar algo de lo que solíamos ufanarnos, como si quisiéramos olvidar lo que está pasando, como si tratáramos a toda costa de darnos la vuelta y evadir el problema. Lo que nos molesta, en verdad, es la actitud que tomamos, la cobardía que tenemos y no podemos defender lo que debería ser nuestro.

Y así seguimos, un poco a la deriva un poco esperando a que suceda algo que nos regrese a donde pertenecemos, a lo que solíamos hacer. Tratamos de dar golpes, pero son en vano…estamos solos, lo sabemos, lo saben y se encargan de hacernos saber que ya lo han notado…..

12.9.07

Jajaja así o con más línea..


Hoy Estela me mostró un artículo para que dropeara la idea acerca del periodismo y que lo mío es el soft y que por qué me agradaba tanto el fotoperiodismo.. que si a la larga me iba a terminar volviendo como un ser sin sentimientos....yo simplemente digo, Quiero ser motoratón y se acabó. (aunque después de leerlo, no sé porque siento que hay cierta parcialidad en este texto)


La fotografía de la pesadilla

Un hombre blanco perfectamente bien alimentado observa cómo una niña africana se muere de hambre ante la mirada expectante de un buitre. El hombre blanco hace fotos de la escena durante 20 minutos. No es que las primeras no fueran buenas, es que con un poco de colaboración del ave carroñera le salía una de premio, seguro. Niña famélica con nariz en el polvo y buitre al acecho: bien; no todos los días se conseguía una imagen así. Pero lo ideal sería que el buitre se acercara un poco más a la niña y extendiese las alas. El abrazo macabro de la muerte, el buitre Drácula como metáfora de la hambruna africana. ¡Ésa sí que sería una foto! Pero el hombre esperó y esperó, y no pasó nada. El buitre, tieso como si temiera hacer huir a su presa si agitara las alas. Pasados los 20 minutos, el hombre, rendido, se fue.
No se debería de haber desesperado. Una de las fotos se publicó en a portada de The New York Times y acabó ganando un premio Pulitzer. Pero incluso así se desesperó. Y mucho. El hombre blanco era un fotógrafo profesional llamado Kevin Carter. A los dos meses de recibir el premio en Nueva York se suicidó.

Hay dos preguntas. La primera, ¿por qué se suicidó? La segunda, ¿por qué no ayudó a la niña? La respuesta a la primera es relativamente fácil. La respuesta a la segunda es más interesante. Remontemos.

Kevin Carter nació en Suráfrica en 1960, dos años antes de que Nelson Mandela empezara su condena de 27 años de cárcel. Al llegar a la adolescencia empezó a entender que ser blanco en Suráfrica significaba ser una de las personas más privilegiadas de la Tierra y, al mismo tiempo, cómplice de una atroz injusticia. Cumplidos los 24 años, Carter descubrió que el periodismo era el terreno donde libraría su guerra particular contra el apartheid.

Comenzó su carrera en 1984, cuando las poblaciones negras en las periferias de las grandes ciudades -como Soweto, que estaba al lado de Johanesburgo- se convirtieron en campos de batalla. Jóvenes militantes negros, cuya única fuerza residía en su ventaja numérica, lanzaban piedras a los policías y a los soldados, que respondían con gases lacrimógenos, balas de goma o balas de verdad. Cientos murieron, miles fueron encarcelados. Soweto ardía, y allá, casi permanentemente instalado, estaba Carter, fotógrafo novato de The Johannesburg Star, expiando su culpa.

La gran ironía de la historia reciente de Suráfrica es que cuando salió Mandela de la cárcel en 1990, cuando empezó el proceso de paz que condujo cuatro años después a la democracia, se desató una violencia mucho mayor. Durante casi la totalidad de aquellos cuatro años, Soweto y otra media docena de poblaciones negras en los alrededores de Johanesburgo vivieron una anarquía asesina demencial, nutrida por opositores al proyecto democrático, en la que murieron unos 12.000. Allí, una vez más, estaba Carter. Todos los días. Se presentaba temprano por la mañana a los campos de la muerte, como se presentan los oficinistas a sus lugares de trabajo.

Yo también me presentaba allí, pero con menos frecuencia y más tarde. Siempre que llegaba a estos lugares, en pleno tiroteo o minutos después de una masacre, ahí veía a Kevin Carter, sudado, polvoriento, bolso sobre el hombro, cámara en mano. A él y a sus tres amigos fotógrafos, Ken Oosterbroek, Greg Marinovich y João Silva. Les llamaban a los cuatro “el Bang Bang Club”. Hacían fotos espeluznantes y se exponían a peligros extraordinarios. Yo había llegado a Suráfrica en 1989 tras seis años cubriendo las guerras de Centroamérica. Vi pronto que daba mucho más miedo estar en 1992 en un lugar como Tokoza o Katlehong, a escasos kilómetros de Johanesburgo, que en 1986 en los frentes del oriente de El Salvador o el norte de Nicaragua. Porque en los lugares donde los negros, animados por los blancos, se masacraban podía pasar cualquier cosa en cualquier momento y en cualquier lugar. Con un Kaláshnikov, una lanza, un machete o una pistola. Ahí trabajaba Carter. Ahí se pasaba desde las cinco de la madrugada hasta el mediodía haciendo fotos de gente matando y de gente muriendo.

Para poder hacer ese trabajo es necesario blindarse, armarse de una coraza emocional. No se puede responder a lo que uno ve como un ser humano normal. La cámara funciona como una barrera que lo protege a uno del miedo y del horror, e incluso de la compasión. Carter y sus tres camaradas dormían poco, además, y consumían drogas de todo tipo. Pasaban sus días y sus noches en un acelere mental y en un estado de anestesia emocional casi permanentes. Si se hubiesen detenido un instante a reflexionar sobre lo que hacían, si hubiesen permitido que los sentimientos penetraran la epidermis, habrían sido incapaces de hacer su trabajo. El entorno era alocado, pero el trabajo era importante. Si se hubieran quedado en sus casas o se hubieran expuesto a menos peligro, habría habido más muertos, menos presión política para acabar con la violencia. Ésta era la contribución de Carter a la causa de sus compatriotas negros.

En marzo de 1993 se tomó unas vacaciones de Tokoza y Katlehong y se fue a Sudán. Ahí, apenas aterrizar, es donde vio a la niña y el buitre. Respondió con el frío profesionalismo de siempre. No habría podido elegir otra manera de actuar. Estaba programado, anonadado. El único objetivo era hacer la mejor foto posible, la que tuviera más impacto. Ahí empezaba y terminaba su compromiso. La lógica era muy sencilla: si hacía una foto potente, se beneficiaría a sí mismo, pero también ampliaría la sensibilidad de los seres humanos en lugares lejanos y tranquilos, despertando en ellos aquella compasión -precisamente- que en él estaba necesariamente adormecida.

Por eso no hizo nada para ayudar a la niña. Porque si la hubiera ayudado, no habría podido hacer la foto. Porque había llegado al límite de sus posibilidades.

El problema era que la gente normal, empezando por su propia familia, no lo entendía. Fuera donde fuera, le hacían la misma pregunta. “Y después, ¿ayudaste a la niña?”. Se convirtió en un agobio, una pesadilla. Los únicos que no le hacían la pregunta, porque para ellos no era necesario hacerla, eran los amigos del Bang Bang Club.

En abril de 1994 le llamaron desde Nueva York para decirle que había ganado el Pulitzer. Seis días después, su mejor amigo, Ken Oosterbroek, murió en un tiroteo en Tokoza. Toda la emoción reprimida a lo largo de cuatro años salvajes explotó. Carter se quedó destruido. Lloró como nunca y lamentó amargamente que la bala no hubiera sido para él.

El mes siguiente voló a Nueva York, recibió el premio, se emborrachó, incluso más de lo habitual, y volvió a casa. La guerra se había terminado. Mandela era presidente. Suráfrica tuvo su final feliz, pero la vida de Carter dejó de tener mucho sentido. Quizá en parte porque el peligro de la guerra había sido su droga más potente, la que le había creado mayor adicción. Siguió trabajando, pero, perseguido por la muerte de su amigo y -ahora que se había quitado la coraza- la angustia moral retrospectiva de la escena con la niña sudanesa, se hundió en una profunda depresión. No podía trabajar, o si lo intentaba, caía en errores absurdos. Llegaba tarde a entrevistas, perdía rollos de fotos que ya había hecho. Y tenía problemas en casa: deudas, desamor...

El 27 de julio de 1994, exactamente tres meses después de las primeras elecciones democráticas de la historia de su país, Carter se fue a la orilla de un río donde había jugado cuando era niño, antes de que supiera lo que era el apartheid, el sufrimiento, la injusticia. Y ahí, por fin, dentro de su coche, escuchando música mientras inhalaba monóxido de carbono por un tubo de goma, logró la paz, la anestesia final de la muerte.

11.9.07

Septmeber 11th.... a few years ago

Hoy estaba escribiendo algo, mejor dicho sobre alguien que, obviamente, tiene que ver con la fecha. Tal vez lo ponga mañana, aún no lo sé...pero esto llegó a mi mail y volví a tener una plática acerca de "nuestro patriotismo y nuestras raíces"...recordé muchas cosas, creo que a veces uno debe estar más consciente de los actos que en nombre de la democracia se han hecho. No justifico, porque se perfectamente bien que mañana tendré un mail reclamando mi falta de objetividad y mi intolerancia dentro de la tolerancia, los actos ocurridos en New York hace ya unos cuantos añitos y los rechazo y considero un actor de irracionalidad pura. Creo que Kj entenderá perfectamente bien que su post puede esperar para mañana, si es que sigue ahí. Lo aclaro, no creo que la carta sea de Gabriel García Márquez -y al no saber su verdadero autor prefiero ponerla sin el nombre del autor-, pero en muchas párrafos expresa ciertos puntos de vista que tengo sobre mi propio homeland, pero no la viseceralidad con el que está escrito, sino rescato algunos párrafos donde más allá de su radicalez y fanatismo hay oraciones de peso y con cierta coherencia.....en fin..enjoy it....Al final me quedo con esto: "El pueblo debe defenderse, pero no sacrificarse. El pueblo no debe dejarse arrasar ni acribillar, pero tampoco puede humillarse."(Salvador Allende)

*Por cierto, está en inglés porque así ha llegado a mi correo.....no es mi culpa, no tuve tiempo de buscar la versión en español*

Letter to George W. Bush on September 11

How does it feel? How does it feel now that horror is erupting in your own yard and not in your neighbour’s living room? What is it like to feel the fear pressing down on your chest, the panic caused by the deafening noise, to see the flames burning out of control, the buildings collapsing, to experience the terrible smell penetrating to the depths of the lungs, and to see the eyes of the innocent walking around covered in blood and dust?

What does it feel like to spend a day in your own home not knowing what is going to happen next? How is it possible to emerge from the state of shock? On 6 August 1945 the survivors of Hiroshima were walking around in a state of shock. No part of the city was left standing after the bomb was dropped by the American artillery from the Enola Gay. In a few seconds 80,000 men, women and children had died. Another 250,000 were to die from radiation in the years to come. But that was a distant war and television did not even exist.

What does the horror feel like today when the terrible television pictures tell you that the events of that fateful September 11th did not take place in a distant land but in your own country? On another September 11th, 28 years earlier, a president by the name of Salvador Allende died resisting a coup d’état planned by the leaders of your country. That was also a time of horror but it was taking place many, many miles away from your borders in a small and obscure South American republic. Those republics were in your own back yard but you were never very concerned when your marines set off with all guns blazing to impose your point of view.

Do you know that between 1824 and 1994 your country carried out 73 invasions in countries of Latin America? The victims were Puerto Rico, Mexico, Nicaragua, Panama, Haiti, Colombia, Cuba, Honduras, the Dominican Republic, the Virgin Islands, El Salvador, Guatemala and Grenada.

The rulers of your country have been at war for almost a century. Since the beginning of the 20th century, there has been almost no war in which the people from your Pentagon have not been involved. Of course, the bombs always explode outside your territory, with the exception of Pearl Harbour when the Japanese bombed the Seventh Fleet in 1941. But the horror was still far away.

When the Twin Towers collapsed into dust, when you saw the TV pictures or heard the screams because you happened to be in Manhattan that morning, did you think for a second about how the peasants of Vietnam must have felt for so many years? In Manhattan, people fell from the heights of the skyscrapers like tragic puppets. In Vietnam, people screamed out in pain because napalm goes on burning the skin for a long time and their deaths were equally as dreadful as the deaths of those who leapt into the void in desperation.

Your air force did not leave a single factory standing or bridge undestroyed in Yugoslavia. In Iraq, 500,000 people died. Half a million souls were taken by Operation Desert Storm... How many people have bled to death in distant exotic places such as Vietnam, Iraq, Iran, Afghanistan, Libya, Angola, Somalia, Congo, Nicaragua, the Dominican Republic, Cambodia, Yugoslavia, Sudan? The list goes on... In all those places, the bullets used were made in your country’s factories and were fired by your boys, by people paid by your State Department, and just so that you could carry on enjoying the American way of life.

For almost a century, your country has been at war with the entire world. Curiously, your leaders turn to the horsemen of the Apocalypse in the name of freedom and democracy. But you must know that for many peoples of the world (on this planet where every day 24,000 people die from hunger or curable diseases), the United States does not represent freedom but a distant terrible enemy who only sows war, hunger, fear and destruction. For you those military conflicts have taken place far away but for those who live there, a war in which buildings collapse under the bombing and people die a terrible death is a painful reality that is taking place right next to them. And 90% of the victims have been civilians, women, old people and children – “collateral damage”.

What is it like when horror knocks on your door, albeit for a single day? How does it make you feel when the victims in New York are secretaries, stock market traders or cleaners who pay their taxes on time and have never killed a fly?

What does fear feel like? How does it feel, Yank, knowing that on September 11th the long war finally reached your home?

10.9.07

Esta semana cambio mi comic por una muy buena rola

Mejor no lo puedo expresar.. A un minuto de tí, voy detrás de tí... que lo entienda quién lo deba entender...


Antes de tres lunas volveré a por ti
antes que me heches de menos dejaste riñas muertas
hundidas al pasar
nunca te he esperado tanto.

A un minuto de ti
voy detrás de ti
a un minuto de ti
te seguiré

El viento se ha calzado
sus guantes de piel
se entretiene con mi pelo
bebo el agua que viene conmigo estoy
estancado en tu reflejo
solamente de ti
gota a gota
solamente de ti
veneno y sed

Llegaré solo hasta el umbral
na na na, que puedo perder
me atreveré
cuento un paso mas
na na na, no soy como tu

A un minuto de ti
voy detras de ti
a un minuto de ti
te seguiré

Voy detrás
braceo en espiral
na na na, vue-vuelvo a repetir
saltaré
planeo en derredor
na na na, no soy como tú

Llegaré sólo hasta el umbral
na na na, que puedo perder
me atreveré cuento un paso mas
na na na, no soy como tú

6.9.07

-Me gustas..y mucho...-


Un día me desperté y supe que te necesitaba. Cómo, cuándo, por qué, nunca lo supe –y para ser sincero ni siquiera lo cuestioné-. Así de simple, recuerdo que abrí los ojos y supe que me había sucedido lo que todo mundo ya me había previsto.
Pero a diferencia de lo que me decían, no dolía ni era nada complicado. Al contrario, lo disfrutaba y me gustaba empezar a sentir eso, especialmente porque eras tú. Después de mucho tiempo volvía a sentir la necesidad de saber de alguien, de ver qué hacías, de preguntarme si comías, si dormías bien…. Vamos, de estar pendiente de ti. Después de mucho tiempo me entusiasmaba por alguien y aunque entendía que era cuasi imposible que voltearás a verme, no tenía problema alguno, es más era como mi pequeño secreto…
Todo empezó como una broma...lo recordaba, pero no me molestaba. Al contrario, me causaba entre alegría y ternura. Y sí, alguna vez aquel con el que empecé la broma me lo advirtió…-Hermano, yo no sé que sientas por ella, pero vale la pena la niña. Si yo pudiera casarme con ella, lo haría-. No miento, en ese momento sentí exagerado el comentario y como si estuvieran creando falsas expectativas, pero en ese momento ni siquiera hice caso.
Con el paso del tiempo fui encontrando una parte de ti que no la conocía –vale- de igual modo te conozco poco, pero lo que apreciaba de ti era diferente a la idea que me había construido de ti….
Fue como traer al ídolo a la tierra, hacerlo de carne y hueso, berrinchuda y enojona, lista e indecisa, poco expresiva y sonriente, sincera y rebelde, hermosa y difícil, tierna y lista, voluble y amigable... Creo que nunca lo mencione, pero tu sonrisa, aunado con tus ojos tan expresivos siempre me llamaron la atención y luego me fueron gustando más y más… siempre me han gustado los ojos de las personas, verlos y de ahí partir para hacer juicios…pero los tuyos siempre, desde la primera vez que te vi caminando lentamente con tu paso lento, agarrando tu mochila con la mano, por aquel pasillo que poco le daba la luz, me llamaron la atención. Y hasta antes de hablarte, hubo veces que como mero ejercicio de ocio, me gustaba verte, juro que sin morbo alguno….ver tus ojos y saber porque tenías ese brillo…verte sonreír y saber cómo eras capaz de cambiar de una gran sonrisa a una seriedad que deba miedo…
Recuerdo que cuando supe que te necesitaba, traté de ocultarlo…ocultártelo, ocultármelo. En mi forma de pensar era una lógica sencilla pero muy tonta; si no digo no lo sabe, si no lo sabe luego entonces no existe….Además sigue siendo como una idea tonta en mi cabeza, me gustas…claro, no lo voy a negar…pero cómo te lo voy a expresar…. Cómo le voy hacer para qué te fijes en mí.
Pero cuando por fin había tomado la decisión de lanzarme, de decir las cosas y esperar que el golpe no fuera muy duro….cuando había tomado la gran resolución, simplemente te diste la vuelta y no supe nada más de vos. Y fue una incertidumbre, aún lo es, qué pasó, qué hice….son las únicas cosas que siguen en mi mente.
Ahora espero a que esto deje de crecer, me obligo a no buscarte, a no “encontrarte”…pero también sé que es el momento de decirlo, de expresarlo, así de forma sutil y sin esperar mucho a cambio… me gustas.. y mucho….

3.9.07

Mi semana

Mi semana se puede resumir en pedacito de papel...no creo que haya duda alguna al respecto


30.8.07

El niño milagros


Este cuento fue el primero de mi muy poca cantidad de cosas escritas. Lo hice mientras estaba cuidando a mi tío en terapia intensiva hace ya algunos ayeres. La historia es verídica, el punto es que el "niño" milagros" si existió y también la Sirena Lunar, su esposa. Confieso que lo hice, porque siempre la veía llorar e ir a la cafetería por un jugo, jugo que juro por Dios, que no se terminaba en toda la tarde.... recuerdo su mirada pérdida y sus lágrimas que escurrían de su cara, así sin darse cuenta en la cafetería. Y bueno, eramos "vecinos de cuarto", así que por eso me atreví. Aunque en la verdadera historia es que el niño, Fernando, su nombre después supe no logro caminar..vaya ni siquiera logro despertar y la pobre Sirena, su esposa, nunca supe el nombre, quedo devastada.


-Sobre como el niño milagros ando-


-Esto es un milagro!!!- -Esto es un milagro!!- Era lo único que salía de la habitación 6667 del Hospital de las Lamentaciones, ubicado en la ciudad del Nunca Más. Y es que, no era para menos, ya que el "niño milagros", como todo el hospital (contando sólo aquellos que tenían la capacidad de expresar su opinión sin estar sedados de dolor, ya fuera físico o mental) lo había bautizado poco después de su llegada, en calidad de moribundo, al pabellón de urgencias y muertos no-oficiales.


Los doctores no salían de su asombro, los cuales son versados en el tema, y ni que decir de las enfermeras, las cuales no son versadas pero intentan comprender, y mucho menos amigos, familiares y demás agregados culturales,-que se fueron integrando a la asombrosa historia- , los cuales ni intentan comprender, ni son versados en el tema. Lo único que era importante, para todos por igual, era que el niño había hecho la hazaña, sin saber como, de salir vivo de una muerte segura.


Mientras tanto la Sirena Lunar seguía sacando lagrimitas, de un color inocente y puro, por y para su niño, su chiquito, su pedacito de alma, su gotita de miel...su niño milagros!!!! Por que ella había jugado, amado, vivido, comido, respirado, peleado, amado a su pequeño, su único amor.... y hasta se podía decir que padecía los mismos dolores, las mismas insuficiencias, el mismo temor a la muerte, y no el temor que se siente por el compañero o la persona amada que uno pierde, no, sino el temor de morir uno mismo.


Y es que en su simple forma de ver la vida, La Sirena Lunar, no entendía el cómo su niño se había agravado de un día para otro. No, esto no puede ser, se repetía una y otra vez, lo gritaba por sus poros, a través de sus lágrimas, de sus gritos ahogados...La gente vieja, la idiota, los compulsivos, los drogadictos, los pendencieros, la gente mala es la que sufre y la que muere.... lo gritaba en su silencio y en los ojos, apagados y sin chispa, que últimamente se expresaban...No mi niño, no mi suspiro, no él!!!


A la par que la Sirena lloraba y maldecía, en absoluto silencio, a toda la humanidad y sus estúpidas enfermedades, las cuáles habían surgido a través de la inconciencia de la misma, en el hospital pasaba algo, que a través de los años sería digno de hablarlo y discutirlo una y otra vez, y era que el niño milagros despertaba de su letargo y sus pequeños y ya muy perforados y mal formados pulmones cedían a la inflamación, que días antes lo habían postrado a una milla de la muerte....y empezaba a mostrar signos favorables, que según dicen los Doctores son los mejores que el ser humano puede presentar, en todo su cuerpo y para el oxígeno y demás bacterias y enzimas que flotan en el aire de la ciudad del Nunca Más.


Así la Sirena seguía viajando, lejos de su niño, de su corazón, y trataba de pensar el plan maestro que destruyera a toda la humanidad, a todos aquellos que habían causado, voluntaria o involuntariamente, el mal a su pequeñito. Pero la Luna, la cual siempre ha sido misericordiosa y benévola, le habló a la Sirena y le contó aquel bello milagro, logrado enteramente por su pequeño compañero de mil batallas, y le instó a bajar nuevamente a la ciudad, lugar al cual pertenecía, para poder acompañar a su niño milagros en la hombrada y seguir cada paso que éste realizará de una manera cercana.


Por tanto ahora la Sirena y el Niño, ¡Su niño milagros!, viven día a día y realizan obras que para un hombre común y corriente, como lo soy yo, cuesta mucho trabajo enterderlas. Ya que ellos no creen en la lógica "normal", mejor creer en los sueños y considerarlos posibles...mejor creer en algo que no puede ocurrir, que en algo totalmente posible...como diría alguna vez la Sirenita: La vida está llena de sueños y es mejor vivirlos que pensarlos!!!!.

28.8.07

I ain´t gonna talk again aboutta....




¿Qué tengo que entender, después de tanto tiempo?. Esto se empieza a ver como cuando ves la misma escena, una y otra vez, de la misma película mala…la cual, por cierto, ya te sabes de memoria el guión. Es más, el domingo hasta empecé a jugar un poco, adivinar y seguir los parlamentos….y le atine a una gran cantidad de ellos….Lucky me, pensé….y tuve que esforzarme por no esbozar una sonrisa de haber ganado mi propio concurso.

No, créeme, no tienes que afligirte. No, tampoco y lo repito, no es tu familia, así que no te preocupes. Ellos no se han dado cuenta ni espero que lo noten. Gracias por el detalle, lo agradezco pero no vengas a cobrarlo después, que a mí no me lo haces, ni siquiera iba destinado para mi persona….no trates de comprar algo que ni siquiera he puesto a la venta…y si es así…háblame, nos sentamos y cara a cara le ponemos a precio y lo estipulamos detalladamente…se me hará ridículo, pero lo podemos hacer si es lo que quieres.

Tampoco tienes que explicar nada, en serio. Después de tanto tiempo hasta se escucha como surrealista que des detalles para exonerarte. Nadie te culpa de nada, deja de lado ese discurso….y en serio, no quiero entrar en detalles…no quiero confrontarte, se me hace ya como fuera de tiempo...No, tampoco quiero teléfonos, ni direcciones, ni nada que me relacione de nuevo de lo que huí…No, nadie te lo ha pedido…gracias, pero no gracias



Sí, claro que sí tengo mi carácter…lo sabías, hasta durante un tiempo fue como una presea que se la presumías a todo mundo…ahora no me vengas con que soy frío y distante, siempre he sido así y desde hace ya un tiempo eso se ha acentuado….y no quiero cambiarlo, ni lo voy hacer….así que, no trates de comprarme por ese lado…no me pasa nada y si lo digo es porque lo siento y si lo siento es porque es verdad…simple lógica.

No tengo que darte explicaciones, pero no, no tengo a nadie conmigo. No, lo que te hayan contado no es verdad, ella no se fija en mí y tampoco es como que yo haga mucho por que me haga caso. Y por favor, ahórrate tus comentarios beligerantes, si a ti nadie te ha juzgado o puesto algún mote, tú no tienes el derecho de hacerlo…y créeme, en eso de los motes sí he escuchado dos o tres para ti que hasta yo he dicho epa.

Aparte, no entiendo la dinámica. Yo no hice una tragedia, yo no tomé el teléfono y te marqué…no me las vengas hacer tú….sí, todo cambia y sí, todos evolucionamos…y también te tengo otra noticia, ya no estoy en dónde solía estar, me he movido…he cambiado, y no…no tengo ningún interés en regresar a lo básico…y sí, tal vez es cierto….tal vez me quede sólo y entre dos eso se puede solucionar, pero no quiero….no se me da la gana esta vez.

Espero que lo sepas entender, gracias por todo.

26.8.07

Y dale alegría, alegría a mi corazón..es lo único que te pido al menos hoy

Ayer que la tenía frente a mis ojos, sólo pude decir...."Si Dios me hubiera dado a escoger, la volvería a tomar como la mejor opción" y vi como sus ojos se le arrasaron de lágrimas. No es que yo sea alguien fácil de impresionar, de hecho la gente suele decir que soy alguien duro y "frío", alguien difícil de "doblegar" (bah, figuraciones tuyas diría una amiga) pero juró por Dios que ayer entendí lo que tenía frente a mi y no pude contener mi persona y derramar una lágrima.

Yo no recuerdo mucho, porque cuando eso sucedió tenía poca edad y no recuerdo mucho de mi infancia, pero dicen que no sólo sacó su licenciatura en Servicio Social, sino después hizo otra, Antropología porque la niña desde siempre fue extraña y luego otra y otra y así hasta que ahora la llaman Doctora y eso que no le gusta la sangre ni nada que ver con batas y cosas aburridas de Médicos.... pero no sólo hacía eso...también trabajaba hasta San Juan de las Pitayas y mantenía a medio mundo... y todavía le daba alegría a mi corazón.

Tenemos muchas grabaciones juntos y dicen que somos el uno para el otro, que parecemos dos gotas de agua (yo digo que es pura fantochería y hasta en algún momento dudé que fuera algo mío). Pero desde que yo era un mocoso, le gustaba grabarme...claro en cassette primero y luego en la "cámarita" como le decía y no es que fuera muy ducha con la tecnología. Todo lo contrario, pero que no ha hecho para ir conmigo, y siempre que escucho o veo eso siento su alegría y la que le daba a mi corazón.

Ya cuando tuve más edad, recuerdo que se desvelaba por hacerla del mil usos, desde la animadora de juegos (que cuando se es uno en la familia se necesita una la más de las veces), la maestra, hasta la aguadora en el americano y eso que nunca ha sabido como se juega o cual es el fin de "ese juego". Alguna vez me llegó a confesar, la verdad yo llegaba a propósito tarde a tus juegos porque les gritaba a los contrarios y la gente se enojaba... además me daba mucha rabia e impotencia que te pegaran y tu de menso te volvieras a parar y te dieran de nuevo la pelota.

Recuerdo sus regaños y su forma de "educar". En cierto momento, cuando estaba más descarriado, no lo entendía y la confronté muchas veces....ahora, se lo agradezco porque si no hubiera sido por eso, no estaría en donde estoy ni sería el que soy.

También me enseño a sentirme orgulloso de lo que era, que no eramos una minoría, que somos un pueblo y nadie tiene derecho a decirte algo acerca de tu nombre o el color de tu piel...."en la casa se habla español, porque somos mexicanos y nuestra lengua es el castellano"...recuerdo vagamente algunos fragmentos, pero hay uno que se me queda y es que frente a un aduanal le dijo en perfecto español e inglés: "No, no soy americana y no necesito ni lo quiero, si le dije a mi esposo que no, menos a usted que me quiere poner en evidencia frente a todos".

También recuerdo sus sollozos y preocupaciones por el futuro, por que muchas veces se reprochó el "haberme dejado sin una familia", el haber tomado una decisión que muy pocos vieron con buenos ojos en su momento... recuerdo que cuando no podía dormir la escuchaba leer o escuchar radio..cuando escuché esa canción por primera vez no entendí y pensé que ya le urgía conocer alguien...ahora sé que nunca lo ha necesitado....

De igual forma me enseño a creer en los demás, a dar desinteresadamente las cosas...ayudar por las ganas..."Vacíate para llenarte" es lo que me decía cuando estaba en la universidad y la creía ya deschabetada....y recuerdo que suele cantar esta rola muchas veces o tararearla....

*Por cierto, el viernes que puse parte de la canción como nick en la oficina, la cual estaba a punto de las llamas y con un muy muy muy mal karma... inmediatamente recibí tres mensajes que decían algo como no ves como estamos y tu con tus pendejadas del amor...sólo me reí y recordé algo que suele decir ella, de su papá según me cuenta, "que sabes tú del amor si nunca has besado a un burro".